jueves, 26 de noviembre de 2020

"VOLÁ ALTO, BARRILETE CÓSMICO"

FOTO. Maradona en su hora más gloriosa: con la Copa del Mundo en 1986.

Ayer era un día como cualquier otro hasta que me estalló el teléfono con la noticia. No hay palabras. Pasaron 24 horas y sigo sin encontrarlas (trabajo en radio y durante la mañana del 26 de noviembre tuve que escribir este texto porque realmente me costó hilvanar tres frases seguidas). No hay palabras para describir el dolor que se siente; tampoco hay palabras para el amor que sentimos por un jugador de fútbol. ¡El silencio en la calle ayer, QUÉ SILENCIO! Como cuando jugaba SU Argentina en los Mundiales y no corría ni una mosca, como si a todos se nos hubiese muerto el mismo familiar...

No hubo un día en mi vida, y en la de millones, en el que no haya estado: o en una foto, o en vídeo de VHS o de YouTube, o en la tele, o en un libro, o en un recuerdo de mi viejo o simplemente, durante todos los días de mi vida, alguien lo nombró...

FOTO. En Nápoles Maradona causó una auténtica revolución.

Hizo que Argentinos Juniors empiece a ser apodado el Semillero del Mundo. Pese a ser hincha de Boca a ultranza, logró que todos fueran hinchas de él. Hasta hizo posible que Nápoles sea una extensión de la Argentina. ¡Si hasta los napolitanos en el '90, contra Italia, hincharon por nosotros! Y en la Selección fue tan pero tan grande que, después de él, automáticamente pasamos a ser candidatos en todos los torneos (y eso que no levantamos una Copa desde el '93).

Su paso por Gimnasia terminó siendo una despedida, siendo homenajeado, abrazado por todos los hinchas y en todas las canchas. Una despedida que nadie imaginaba, pero -lamentablemente- terminó siendo así. Él pudo lo que no pudo ningún político, porque el cariño por Diego nos unió en un país repleto de grietas. Hoy hubo hinchas de Boca y River abrazados y llorando. Con Maradona no existían diferencias futbolísticas.

FOTO. Diego con la de Boca en 1981: todo un símbolo de la historia xeneize.

Fue el fútbol hecho hombre de carne y hueso, con muchas cualidades de éste deporte: apasionado, popular, político, contradictorio, único, heroico, sin límites, sin fronteras. Fue el amor hecho pelota. Como dijo Galeano, el más humano de los dioses.

El 25 de noviembre de 2020 quedará como el día en el que todo el mundo lloró a un argentino. Quedará como el día que nos cortaron las piernas a todos los futboleros... ¡Gracias por los goles a Inglaterra! ¡Gracias por hacer felices a tantos de los nuestros, gracias porque con TU fútbol nos hiciste AMAR el fútbol! Soy uno de los tantos que no juzgará tu vida y que sólo va a agradecer lo que hiciste por las nuestras.

FOTO. Diego rezando en el famoso partido del Mundial de 1990 frente a Brasil.

Maradona no se murió. Maradona se nos murió. Se me murió Diego. De Cebollita a la cúspide mundial. ¡El eterno capitán Pelusa! ¡El superhéroe de potrero! ¡El ídolo de los humildes! No te voy a olvidar, no te vamos a olvidar… ¡Volá alto y en paz, "Barrilete Cósmico"!

VIDEO. Mi homenaje a Diego en FM De la Bahía 91.5.

VIDEO II. Otro homenaje a Maradona con la música de La Guardia Hereje.

VIDEO III. La despedida de la AFA y la Selección Argentina.

1 comentario:

  1. El funeral de Maradona fue tratado como un funeral de estado en Argentina. La muerte de Maradona causó conmoción en todo el mundo en todos los círculos. Obtener este nivel de gran retroalimentación es la prueba perfecta de la condición de jugador de fútbol de Maradona, y también es parte de su trascendencia de "no solo un jugador". Por él, me enamoré del
    futbol, ​​pero se fue para siempre.

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