domingo, 31 de mayo de 2020

EL GOL NO GRITADO MÁS GRITADO DE MI VIDA


En tiempos de cuarentena, nos fuimos acostumbrando -para matar la ansiedad de volver a ver fútbol- a rememorar partidos de archivo. Y eso que, como podrán observar, soy fanático de las efemérides y de los partidos retro. Pero en cuarentena se volvió un ejercicio habitual y, por momentos, hasta desmesurado. Entre tantos encuentros mundialistas que emitieron los diferentes canales deportivos en estos meses, uno de ellos fue Argentina-Suiza, de Brasil 2014. Cuando se trata de partidos históricos que trascienden los años, solemos recordar (y más cuando se trata de Mundiales) dónde estábamos y con quién lo vimos. Tal es el caso -al menos en lo personal- de ese sufrido triunfo frente a los suizos, al que titulé "el gol no gritado más gritado de mi vida". Paso a contarles esa historia/anécdota...

El gol de DI MARÍA a Suiza fue mi gol no gritado más gritado de mi vida. Sí, así como suena. Primero de julio de 2014. Mundial de Brasil. El partido en cuestión fue en San Pablo; yo estaba en Porto Alegre (unos días antes había visto el triunfo por 3-2 frente a Nigeria). El dueño de la casa donde paraba era arquitecto y JUSTO esa tarde tenía una importante reunión de laburo. Claramente poco le interesaba el transcendental partido de Argentina frente a los suizos, donde nos jugábamos el pase a cuartos de final. 

FOTO. El remate de Di María ya partió y se viene la explosión albiceleste en San Pablo.

Minuto 118. La roba Palacio. La reunión en el altillo de la casa ya estaba en marcha (yo me encontraba en el piso de abajo, pero no había pared que separara y limitara el ruido -por ende el tele estaba casi en "mute"-). Palacio para Messi. Un suizo en el camino y el pase justo. Un pase finamente calibrado. La reunión de trabajo ingresando en su punto culmine, al igual que la carrera de Di María por la derecha. Angelito, en su hora de gracia con la albiceleste, tocó de primera, con la zurda (el pase de Lionel no exigía más que eso) y Argentina arriba 1 a 0

Fue en ese preciso momento, glorioso para cualquier fanático futbolero, que entré en desesperación. Al borde de la locura, transpirando como testigo falso, busqué la guarida para descargar mi emoción de "gol en tiempo suplementario en un Mundial". Me metí en la primera habitación que encontré y grité en silencio. Arrodillado en el piso y besando la camiseta. Pero en silencio, a pura mueca. Porque claro, la reunión laboral continuaba y me había comprometido a que en esa casa y a esa hora no iba a correr ni una mosca

FOTO. Quien les escribe, unos días antes viendo a Argentina en Porto Alegre.

Por dentro fue todo explosión; por fuera silencio absoluto. Así que digan lo que le digan, critiquen lo que lo critiquen... ¡Gracias "Fideo" por ese momento! Porque he gritado miles de goles en mis 32 años. Pero también en la retina tengo ése: el gol no gritado más gritado de mi vida.

VIDEO. El gol de Ángel Di María a Suiza en el Mundial de Brasil 2014.

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